Durante los años 1500, una imprenta adaptó el texto de Cicerón para elaborar una página de ejemplos de tipografía. Desde entonces, el texto en latín ha sido la norma del sector de la tipografía para simular texto. Antes de que existiera la publicación electrónica, los diseñadores gráficos tenían que simular diseños utilizando líneas ficticias para indicar texto. La llegada de hojas autoadhesivas preimpresas con "Lorem ipsum" ofreció una manera más realista de indicar dónde debería ir el texto en una página.